La boleta a través de la cual expresamos nuestra voluntad, así como el sobre conque protegemos la confidencialidad de nuestra elección, son una unidad.
Esta unidad es una herramienta propiedad de todos y cada uno de nosotros como componentes de ese conjunto social al cual llamamos pueblo de la Nación Argentina.
Si nosotros deterioramos una de sus partes, estamos dañando nuestra propiedad. Generándonos un daño en lo económico ya que somos quien solventa la creación de esta herramienta.
Durante una elección, se nos pide que elijamos representantes.
Y no que emitamos ningún otro tipo de consideración con respecto a ningún otro punto ni opinión alguna sobre los candidatos a representante.
Por lo cual, ya que nadie nos ha solicitado nuestra opinión, y sí que elijamos quien nos represente, si como resultado de la impotencia que probablemente nos puede o nos debe generar el NO disponer de una herramienta que nos permita expresar con claridad nuestra voluntad, cuando “No nos sentimos representados por ninguno”, nosotros deterioramos una boleta electoral, estamos generándonos un daño en tres distintos órdenes:
1º) En lo económico, porque somos quienes han pagado por esa boleta.
2º) En nuestra integridad, porque como hombres y mujeres responsables que somos, esta situación causada por la imposibilidad de expresarnos, inevitablemente nos provoca un daño en lo moral.
3º) Como sociedad, porque al haber elegido vivir en un sistema democrático dentro del cual hemos implementado la creación de aquella herramienta con una finalidad específica fundamental, al deteriorarla, queda dañada la esencia misma que nos ha llevado a su creación, y, al aceptar la desvirtuación de dicha esencia como normal, lesionamos gravemente a la democracia en su totalidad. Democracia (demos = pueblo) (krátos = gobierno), gobierno del pueblo. “La cual es una forma de organización de grupos de personas, cuya característica predominante es que la titularidad del poder reside en la totalidad de sus miembros, haciendo que la toma de decisiones responda a la voluntad colectiva de los miembros del grupo. En sentido estricto la democracia es una forma de gobierno, de organización del Estado, en la cual las decisiones colectivas son adoptadas por el pueblo mediante mecanismos de participación directa o indirecta que le confieren legitimidad a los representantes. En sentido amplio, democracia es una forma de convivencia social en la que todos sus habitantes son libres e iguales ante la ley y las relaciones sociales se establecen de acuerdo a mecanismos contractuales”.
Ahora, lo que nos sucede cuando ingresamos un sobre vacío en las urnas, es mucho más grave aún. El voto en blanco, también denominado, y muy mal, indeciso, acarrea el enorme riesgo de la contradictoria lectura posterior.